Día 0. La historia y el porqué de este Viaje.

Para mi viajar es la mayor parte del tiempo imaginar lugares para después descubrirlos, el destino deseado viene a veces de cualquier película o historia que has leído en un libro; hay quién nunca cumple ese sueño y otros como yo, muy afortunados, que llegan a descubrir algunos de los destinos que un día imaginaron.

Lo mío fue más sencillo, una tarde en casa de mis padres vi un álbum de fotos de viajes donde ponía Yugoslavia 1982; siempre había sentido curiosidad sobre la tierra de dónde venían tantos jugadores de baloncesto buenos, ¿como será su país? Les pregunto a mis padres y su recuerdo es vago, casi 30 años han pasado ya de su visita, para ellos no hubo restos de una guerra, ni de familias rotas, tampoco sitúan Eslovenia y Bosnia en el mapa. Mis padres lo conocieron como Yugoslavia.

Dividimos el viaje en tres partes, una semana nos llevará hasta los Balcanes, relax y disfrute por la Europa más motera, la siguiente semana inmersión total en Yugoslavia y los últimos para recorrer el sur de Italia y volver a mi casa, la italiana, en La Toscana.

Me voy con mi compañero de ruta Jesús. Fiel. Si te apetece dar un paseo por Europa sube a nuestras motos que vas a viajar con nosotros.

Debes tener instalado Spotify para poder escuchar los enlaces a la banda sonora de cada etapa. Si te apetece preguntarme algo sobre el viaje me puedes escribir a nauj_1972@hotmail.com.

Día 1. Valencia – Annecy (Fr) 1.091 km. Escuchando al fin Motorway.

[Parte Primera]

Día 1. En Annecy, Francia, escucho Fuerteventura de Russian Red, muchos libros en el iPad para elegir.

Hemos quedado a las 6:00 para salir pero a las 4:00 ya estaba despierto, demasiadas cosas en la cabeza y un sábado difícil, pero bien, me he acordado de cerrar el gas y tirar la basura aunque salía a la calle sin chaqueta… Estoy esperando este momento mucho tiempo, mientras preparo todo escucho a Annie B Sweet y su Motorway, lo había previsto, pensado, repensado y lo disfruto mucho.

Me encanta salir por la mañana cuando aún es de noche, ver como amanece poco a poco y esas cosas, está muy bien. Hoy hemos hecho el trayecto por el interior de Castellón para ahorrar autopista, lo bueno de la nueva ruta es que no ves Marina D’or y lo malo es que pasas por el aeropuerto que le hizo el tito Fabra a sus nietos.Acabas en Torreblanca por una carretera muy apañada, vale la pena y ahorras unos euros.

El tramo que sigue es un rollo, ya lo he hecho mil veces y me aburro, empiezo a pensar en mis cosas y en el último año, sonrío pese a todo, es una suerte poder irme de aventurillas! De repente, novedad! No está el peaje de Hospitalet, ni el de Tarragona, ninguno! Bueno si, ahora solo han dejado uno único en Barcelona, pero solo pagas una vez.

De ahí a la frontera sin novedad, buen tiempo, únicamente teniendo cuidado de esquivar lo que los coches de los marroquís puedan perder de sus gigantes vacas, bicis, colchones, sillas…envío mis últimos SMS españoles, repostamos la última gasolina patria; entramos a Francia, tienen a bien los agricultores franceses no tirarme y quemarme los dos melocotones que llevo, también han cambiado el puesto fronterizo, ya no dan miedo estas fronteras de la UE. 

Sin más novedad pasan los km. paramos a poner gasolina (a 1,60 € el litro!!) y a descansar cada 200 km mas o menos y lo de siempre, adelantando camiones de Murcia y coches con chicas francesas guapas con su sonrisa especial.

Hace buen día para ir en moto, más bien nublado, nos caen 4 gotas de vez en cuando pero son poca cosa. Paramos a comer cerca de Orange, cuando me disponía a poner mi tuper sobre la infecta mesa de picnic del área de servicio aparece mi compañero de fatigas con un yeeee, espera! y trae un mantelito de picnic para dos! Qué detalle más emocionante!, nos contamos alguna historia y nos vamos hacia el norte.

Llevamos ya 700 km pero quedan los que más cansan… Y lo peor por llegar, a 250 km se ha puesto a llover y se nos ha hecho eterno llegar, a medio ciegas por la autopista y con cada vez más agua por todos los sitios, pese al goretex, las láminas y la puta madre que los parió que siempre acaban calando. Y así, mojados es como hemos llegado mas tarde de previsto a Annecy y encima castigados a cenar tallarines prefabricados de una máquina, porque sigue lloviendo… Pero sabes que? Me da igual, hoy estaba de vacaciones y con la moto, es lo que quiero, eso es suerte.

Día 2. Annecy – Ostwald 441 km. Bonita transición francesa.

Día 2, Ostwald, escucho Untrust us de Crystal Castles y aún no leo nada.

Madrugo mogollón durante los viajes, tengo la sensación de perder tiempo si duermo más, y no necesito relajarme durante las vacaciones, no me gustan las pulseras.A las 7 ya suelo estar despierto y empiezo a mirar cosas, bajamos a desayunar y comienza el largo proceso de meter todo en las maletas de la moto, todo en su sitio, todo tan justito…los primeros días es un poco pesado, hasta que le coges el puntillo y sabes lo que cabe en cada sitio y lo hacemos más rápido. Yo llevo 100 trastos, Jesús aproximadamente 6 millones, pero entre ellos el mantel doble, así que no me quejo, bueno me quejo, siempre tengo que esperarle!!

Esta mañana seguía lloviendo así que nos lo hemos tomado con tranquilidad para la salida esperando a que parara un poco, al final salimos sin lluvia pero algo tarde; fresquito a 9 grados y con los guantes de verano porque los otros están empapados, los he puesto con un pulpo en la maleta de detrás para que se sequen y ha funcionado, la imagen de la moto no era muy de catálogo de BMW pero era necesario, el casco también estaba algo mojado pero con el viento enseguida se ha secado.

Me molan mucho los planos de papel, pero para salir de las ciudades grandes es más cómodo el GPS pese a lo gilipollas que suele ser a veces; hoy queríamos ir hacia la izquierda, u oeste y nos ha mandado hacia el este, que en este caso ha sido entrar en Suiza…sin querer.Ya decía que ese chorro en el lago me sonaba de algo cuando lo he visto desde arriba del valle, es Ginebra!! Pues otro de los clásicos, meterte en una ciudad grande sin querer, perdidos, hemos parado y ha aparecido nuestro ángel de la guarda, un cubano que vivió en Madrid unos años; un poco más y dormimos allí, que si tengamos cuidado que en Francia hay mucha violencia, que si en Madrid hay mucha heroína (????) y que en Suiza ya no te puedes dejar el coche abierto… (lo cual decia mientras señalaba un Ferrari que paraba ahí mismo) Total que nos ha explicado como salir de allí pero obviamente nos hemos vuelto a perder, pero perderse en Ginebra está bien, es bonita… Tras una segunda oportunidad al GPS hemos llegado a Francia de nuevo.

Hoy la ruta estaba por decidir, simplemente norte para acercarnos lo más posible a la selva negra alemana. Improvisar en Francia es jugar a ganar, es un país perfecto para ir en moto, con carreteras secundarias increíbles, buen asfalto y muchos paisajes y pueblos de los que nunca has oído hablar. También hay Carrefoures y Auchanes que cierran de 12:30 a 14:30, pero no los Lidl, así que nos hemos ido a uno para comprar la comida de picnic, cuando he ido a pagar le he enseñado la tarjeta a la cajera y me ha soltado una parrafada sin apenas abrir la boca imposible de entender, observo desilusionado que de nada han servido mis 4 días el año pasado en París; este año, para dos días que vamos a estar en Francia me limito a sonreír cuando no entiendo nada… ahhh, un billete de 50 euros si que ha aceptado la cajera sin decir ni mu, creo que con tarjeta había que gastar un mínimo.

Y norte, norte, ríos, lagos, picnic con mantel para dos amigos y 15 avispas.

Nubes, sol, súper tormenta de nuevo cerca de Mulhouse, sólo media hora, después de lo de ayer como si nada. Como vamos con retraso no llegamos a Baden Baden y nos quedamos en este pequeño pueblo cerca de Estrasburgo, como no reservamos nada, no importa.

Si me asomo a la ventana veo Alemania! Mañana iremos.

Día 3. Ostwald – Grafenhausen (Ale). 369 km. La Selva Negra.

Día 3 de viaje, en Grafenhausen, escucho Éramos de Delafé y las Flores Azules, por eso de valles y montañas…

Está muy bien la Selva Negra!!, no es muy selva ni muy negra pero es un paraíso motero, hay tramos que parecen de circuito por el trazado pero no hemos corrido mucho, vamos con cuidado.

Hemos salido de Estrasburgo con un día perfecto de clima pero con mogollón de tráfico, es increíble ver la de camiones que pasan de un lado a otro de la frontera, por cierto, yo no sabia que la frontera alemanafrancesa la marca en curso del río Rhin.

Hemos cogido una autopista para subir a Baden Baden, iba con la ilusión de ir sin límite de velocidad como en otros tramos alemanes pero estaba en obras y desviaban el trafico de un sentido a otro, no era gran problema porque hay 4 carriles por sentido, al final no he pasado de 110…

Baden Baden es señorial y luce una sana decadencia, tampoco hemos parado mucho, nos motivan otras cosas como la increíble carretera B-500, discurre entre árboles enormes que en muchos tramos hacen oscurecer el trayecto.

Parando a hacer fotos y ver paisajes hemos ido yendo hacia al sur. Algunas de las poblaciones mas turísticas como Titisee están a rebosar de turistas, más bien tirando a mayores, deben ser los que no vienen a Benidorm. Tras comer un picnic con un sol enorme y buenas vistas hemos pasado por el reloj cuco mas grande del mundo, eran las cuatro menos cinco y había mucha gente esperando a que saliera el pájaro, al final ha aparecido pero no ha hecho gran cosa la verdad, un par de cucú-cucú y se ha vuelto a meter dentro dando un portazo, los niños se han quedado algo despagados. Hemos visto durante el día muchas típicas casas alemanas de tejados gigantes y fachadas pintadas.

Lo único malo del día ha sido el mogollón de trafico que hay en algunos tramos, sobre todo de camiones, se hace pesado rodar así…

Y poco más ha dado el día, hemos ido a Louis que son como los mercadonas para equipamiento motero alemanes, Jesús quería cambiar su bolsa sobre depósito que tras las lluvias había quedado bastante perjudicada, la hemos montado después y tras algunas dificultades con mi GPS hemos llegado a esta casona alemana setentera pero con mucho encanto; hay una sala con una mesa de ping pong con la red floja por supuesto y también he visto un hulahoop, me ha recordado a mi hermana.

Hemos intentado cenar en un sitio pero estaba cerrada la cocina, como estábamos bastante cansados y no teníamos hambre hemos cenado embutido con un poco de pan en la habitación del hotelillo que es enorme.

Llegar de noche siempre te regala ver el atardecer…

Y mañana nos vamos hacia el oeste, la carretera de los Alpes alemanes, cataratas del  Rhin, lago Costanza, castillos, princesas…

Dia 4. Grafenhausen – Füssen 289 km. El castillo del Rey loco.

Día 4. En Füssen, Alemania. Escuchando Until we bleed de Lykke Li.

Esta mañana ha amanecido fría y lluviosa, hacia además tanto viento y la lluvia era tan fina que por momentos llovía en horizontal; he creído leer en la prensa que en Valencia hace calor, aquí con dificultades pasamos de 20 grados y no baja tampoco de 10, lo cual para ir en la moto está genial. Hemos salido al final, tras el ritual diario de empaquetar, sin apenas lluvia por un valle súper chulo y desierto, casi que ver todo mojado lo hacía más bonito, hemos parado a hacer fotos en un par de prados completamente bucólicos… la belleza pornográfica.

Hemos ido hacia las cataratas del Rin, Rheinfall en alemán, también se llama así el pueblo donde están, es Suiza pero el aspecto de todo es el mismo que en Alemania; por cierto, en la frontera ya no ponen ni al policía aburrido mirando con mala cara, no hay nadie, nadie mira. Las cataratas están chulas, cuando llegas desde arriba impresiona lo grandes que son en anchura, 150 metros y tienen 17 de caída.

Hay un barquito que pasa justo por donde el agua cae y que acaba chopando a la gente, también se puede llegar muy cerca de ellas por un paseo lateral, es gratis, sólo se paga el parking y las motos no lo hacen, bueno, nosotros no hemos pagado viendo que unos alemanes no lo hacían…si un honrado alemán no paga lo va a hacer un español?

Por cierto, aquí se cuida mucho más al motorista, a parte de que cuando hay atasco los coches se abren un poquito para que pases, en todos los sitios donde vas hay una zona reservada para las motos y con indicaciones, en España la única señal donde dibujan una moto es en la de los radares, fijaos y veréis que es así.

De ahí hemos seguido ruta hacia Alemania, repostando antes en Suiza, la gasolina vale casi como en España y en alemania es 15 céntimos más cara. Una vez pasada de nuevo la solitaria frontera hemos tirado hacia el norte del lago Kostanz, la verdad, al final todos los lagos, pueblos junto al lago y carretera de lagos acaban siendo iguales, un sinfín de pueblos, semáforos y trafico denso, se nos ha hecho muy largo este tramo que según el plano era súper panorámica de morirse… Por no encontrar no hemos ni encontrado una zona de picnic y hemos comido en una agradable parada de autobús en las afueras de Lindau; estaba junto a una enorme rotonda, Jesús y yo nos hemos metido, y muuuucho, con los que critican las rotondas, cuando es un invento genial!! No? Si!! Por cierto, el autobús pasaba cada hora a y 20 y a y 50 y los dos han sido superpuntuales…

De nuestra parada del autobús 4 hemos ido a coger la Deutsche Alpenstrasse, carretera que cruza los alpes en su vertiente alemana, muy muy chula pero con el mismo problema que nos hemos encontrado estos dos días, el tráfico es muy denso, sobre todo sobre las 17:00 que deben salir de trabajar.

Por cierto, tras una breve parada para darle la vuelta al plano, nada más incorporarnos a la carretera había un policía escondido en una parada de autobús con un radar, a 200 metros, el coche dando las buenas tardes a bastante gente… Menos mal que nos habíamos parado antes del radar, porque hay muchos tramos de 70 km/ h que cuesta respetar… Con todo ello, somos muy prudentes.

Ya por la tarde hemos llegado a Füssen, donde está el famoso castillo de Neuchwastein que hizo un rey al que llamaban loco, no me acuerdo ahora quién, creo que Eduardo. Desde lejos es bastante espectacular verlo ahí arriba en la montaña. Como ya eran las 18:00 y estábamos bastante cansados hemos buscado donde dormir y estamos casi en Füssen en una casa de huéspedes bastante apañada desde la que ve el castillo y tiene un parking solo para motos. Mola.

El dueño dice que ha estado 20 años en Tenerife y dándome un papel me dice: disconto per al castello, no sé si quería decir Sicilia en lugar de Tenerife… Después su mujer que me dice que también habla español, le pregunto la hora del desayuno y me escribe la contraseña del wifi.

Y hemos ido a cenar a Füssen que también tiene un castillo en lo alto de la montaña, un casco antiguo bastante apañado y por supuesto la típica calle sosa de compras tan típica de esta parte de la Europa sensata…

Mañana me hace ilusión ver el trampolín de saltos de Garmisch Partenkirchen y también queremos llegar a ver el glaciar del Glossglockner, ya en Austria, yo ya lo he visto pero Jesús quiere verlo y es tan chulo que no me importa repetir, y eso que el peaje vale 18 euros, pero al menos te regalan una pegatina, en Tarragona sólo me dieron un ticket.

Día 5. Füssen – Krimml (Aus) 236 km. El trampolín del 1 de Enero.

En Krimml, Austria, escucho With whom to dance de The Magnetic Fiels. Sin tiempo para leer por ahora…

Desde nuestra Gasthaus se ve el castillo del Rey loco, que por cierto es Luis, no el que puse ayer, que me perdone el Rey. Esta mañana también llovía y estábamos a 13 grados, debido a la costumbre ya no supone apenas nada la lluvia, el rollo de tener que ponerse el traje de agua cada vez, cambiar de guantes y poco más.

Nos hemos ido a ver el castillo, está en lo alto de una colina, en el valle hay 4 parkings y mil tiendas de souvenirs, lo cual esta bien porque deja el entorno del castillo bastante limpio de este tipo de cosas. Llegamos pronto, intentamos hacer una española y aparcar la moto dónde sea para evitar el parking de pago pero aquello lo tienen muy controlado, por cierto, mira que siempre ponen a lo peor de cada pueblo en las garitas de los aparcamientos…

Una vez aparcados, hay 3 opciones, subir andando que tardas 30 minutos, en carroza caspa de caballos y en autobús, nosotros optamos por esta ultima que con ropa de moto es un rollo andar y además llueve. Una vez arriba el castillo está muy bien, la primera vista sobre desde una pasarela es impresionante, se ve el valle al fondo; no hemos entrado dentro, las entradas van con hora fijada y la visita es guiada sí o sí, así que hemos decidido hacer marcha siguiendo la carretera de ayer de los Alpes alemanes ya dirección Austria.La siguiente parada ha sido Garmish-Partenkirchen, ¿quién no ha visto los saltos de esquí del 1 de enero con una resaca de muerte? Pues son aquí!! Desde lejos se ve el trampolín pero llegar nos ha costado lo suyo, Jesús no me deja contar la anécdota que ha tenido preguntando a un buen hombre como llegar allí…pero finalmente hemos llegado. Garmish-Partenkirchen ha sido sede Olímpica de invierno dos veces, en 1936 y en 1940, hicieron para ello un estadio olímpico donde caen los saltadores de esquí, muy chulo, está igual que en aquellos tiempos y tiene ese aire histórico decadente del estadio olímpico de Berlín. El trampolín principal es nuevo, de 2007, el antiguo no cumplía los requerimientos básicos para las competiciones actuales. La verdad, te pones abajo y flipas con lo alto que está el trampolín.

Yolanda, hoy me he portado muy bien y he comido ensalada en un picnic en el campo, muchas risas comiendo, no me acuerdo de que gilipollada estaríamos hablando… Por una carretera mucho más desierta que ayer nos hemos ido acercando a la frontera, antes una curiosa anécdota, íbamos por una carreterilla bastante estrecha por mitad de la montaña y de repente una garita con dos tipos… un peaje!!

Una carretera privada parecía poner en alemán… 3 euros por 13 kilómetros las motos, eso sí, tienen el detalle de avisarte de que dentro no hay radares… En su recorrido hay un puente de madera tipo los puentes de Madison, muy chulo.

La carretera va paralela a un río, tras salir de ella llegamos a Austria por una maravillosa carretera desierta, ya sabes… y esa tonta sensación de libertad…

Austria, el cielo motorista: valles, montañas, lagos, carreteras perfectas y mucho menos tráfico que en sus países vecinos. Queríamos llegar al glaciar pero con los visitas de hoy y la escasa necesidad de cumplir objetivos que tenemos, no hemos llegado, sobre todo cuando hemos llegado al Geldospass, también de pago por cierto y hemos descubierto que es un puertecito de montaña con las curvas peraltadas, así que hemos subido y bajado una vez y otra, hemos hecho fotos, de aquí, desde allá, y ahora me sacas a mi con mi moto así de lado, y yo a ti del revés, como niños hasta que se ha hecho de noche.

Esto es Geldospass:

Ahora mismo estamos bajo de esa montaña, en un flipante hotel con vistas a las cataratas de Krimml, las quintas más grandes del mundo, o más altas o más caudalosas, no sé, pero son muy bonitas, mañana prontito las visitamos, y después al glaciar, y después… a donde sea.

Día 6. Krimml – Feld am See 286 km. Glaciares y Cascadas.

Día 6 de viaje, desde Feld am See, pequeño pueblo junto a un gran lago, escuchando High on life de Polock. 

Es viernes, he tenido que pensar antes que día era, síntoma inequívoco de estar de vacaciones, me encanta la sensación de perder la noción de los días, de las horas y de otras cosas…

Otro día en Austria, es como Alemania pero en tranquilo y en pequeño. Hemos visto medio amanecer desde el balcón de la habitación, nos seguimos levantando muy pronto pero no supone ningún suplicio, lo hacemos sin despertador cada día. Tras un desayuno espectacular en el hotel hemos salido con los vaqueros y las zapatillas a subir el camino de las cascadas de Krimml.

Las cascada de Krimml son las más altas de Europa con 380 metros de caída repartidos en tres saltos de 140, 110 y 140 metros, son muy muy espectaculares y además el camino de subida está muy bien, durillo pero con muchos miradores y bancos. Ha sido genial ir tan pronto, no había nadie, nada más llegar, en la primera cascada estábamos solos con el estruendo del agua, sin gritos, sin fotos malsonrientes ni nada que nos molestara… Hemos ido subiendo el camino, parando en los miradores-ducha porque te chopas del agua que llega si estás más de 3 segundos, imaginad lo cerca que están!! así hemos llegado hasta arriba, en una hora más o menos desde el hotel; al bajar, la primera cascada parecía otra cosa, habrían unas 200 personas ya por allí viéndolo, perdía mucha de su magia, pero bueno, todo el mundo tiene derecho a verlas. Hemos llegado al hotel, ducha rápida, check out y a las motos.

La siguiente visita del día ha sido el glaciar Glossglockner, yo ya estuve hace dos años pero a Jesús le hacia mucha ilusión ir y a sitios como estos no importa volver; además hoy hemos entrado por la vertiente norte, yo solo conocía la sur. La carretera es de peaje, 35 euros coches, 19 las motos. A la subida, una colorida muestra de variado turismo y deporte: ciclistas, corredores, motos, coches clásicos, autobuses, autocaravanas, voy con infinito cuidado con los ciclistas y no me importa esperar si no puedo adelantarlos holgadamente, me acuerdo de Miquel y de Luz cuando los veo y me flipa la verdad la dureza del ciclismo, igual que los que ves por ahí de viaje, eso es duro y no la moto!!

Arriba del todo está el espectacular glaciar y el horrendo edificio parking, muchas motos, las únicas españolas son las nuestras; no hay excesiva gente, paso un rato atontado pensando en lo salvajes que son los glaciares arrasando con la montaña a lo largo de tantos años, leo que este tiene 8 km de largo, profundidad del hielo máxima 150 metros. Paso otro momento viendo a las marmotas que andan sueltas por allí, por la macro tienda de souvenirs, está un poco explotado aquello pero cuando miras el glaciar compensa…

Beti, si pudiera elegir un tramo para ese rato que me has dicho que te gustaría ir conmigo, uno de los elegidos seria los 41 km desde lo alto del glaciar hasta Lienz… qué bueno! Sólo se me ocurren palabras barrocas y rimbombantes  para describirlo, es como la carretera que todo motorista sueña hacer algún día.
Tras llegar a Lienz y comprar algo hemos comido y hecho otras cosillas urgentes…son las 16:30, teníamos la noción del tiempo completamente perdida, después hemos ido dirección oeste por otro precioso valle, estonosepara!

Un momento importante del día, por ese valle, el último, conducía, sin pensar, sin calcular, sin recordar…al fin!

Ahhhhhhh, hoy ha hecho calor, he llegado a ver 26 grados! Y no ha llovido nada.

Mañana Eslovenia, me apetece sur.